
Extrusión traumática de disco intervertebral en L3-L4 en un bulldog francés con hemivértebras torácicas en T5 y T9 y recuperación motora completa: reporte de caso
MVZ Aarón Méndez Montes
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM
Jefe de Neurología y Neurocirugía en el Hospital Veterinario LOMONT Vasconcelos, Monterrey, Nuevo León
Resumen
Se presenta el caso de un bulldog francés macho de 3 años que llegó a consulta tras una evolución muy rápida: después de jugar con una pelota, comenzó a caminar con dificultad y, a la mañana siguiente, ya no podía desplazarse con los miembros pélvicos. En el examen neurológico se identificó paraparesia no ambulatoria, disminución bilateral del reflejo de retirada, ausencia del reflejo panicular caudal a L4, dolor lumbar moderado y sensibilidad superficial conservada. La resonancia magnética, en secuencias ponderadas en T2, mostró una extrusión discal traumática en L3-L4, lateralizada hacia la izquierda. El paciente fue hospitalizado y recibió fluidoterapia, una infusión continua de lidocaína y ketamina, buprenorfina y paracetamol intravenoso. Posteriormente, se practicó una hemilaminectomía izquierda en L3-L4, con retiro completo del material discal alojado en el canal vertebral. El paciente permaneció hospitalizado durante 3 días tras la cirugía y la fisioterapia comenzó al día siguiente del procedimiento. Al alta se indicaron pregabalina, metamizol sódico, carprofeno y probióticos. Los controles realizados a los 7 y 15 días y a las 6 semanas documentaron una recuperación paulatina del tono muscular, de los reflejos, de la propiocepción y de las funciones vesical e intestinal. A las 6 semanas, el paciente volvió a caminar con normalidad. En este caso, el diagnóstico oportuno mediante imagen avanzada, la descompresión quirúrgica temprana y la rehabilitación física constante fueron decisivos para recuperar por completo la función motora.
Palabras clave: disco intervertebral, hemilaminectomía, bulldog francés, paraparesia, rehabilitación, hemivértebra, resonancia magnética
Abstract
This report describes a 3-year-old male French Bulldog with an acute, rapidly progressive inability to use the pelvic limbs. Neurological examination revealed non-ambulatory paraparesis, bilaterally reduced withdrawal reflexes, an absent panniculus reflex caudal to L4, moderate lumbar pain, and preserved superficial sensation. T2-weighted magnetic resonance imaging showed a traumatic L3-L4 intervertebral disc extrusion lateralized to the left; thoracic hemivertebrae at T5 and T9 were incidental findings. Initial management included hospitalization, intravenous fluids, a constant-rate infusion of lidocaine and ketamine, buprenorphine, and intravenous paracetamol. A left L3-L4 hemilaminectomy was performed, and all visible disc material was removed from the vertebral canal. Physiotherapy began the day after surgery, and the patient was discharged after three postoperative days with pregabalin, metamizole, carprofen, and probiotics. Follow-up examinations at 7 and 15 days and at 6 weeks documented progressive recovery of muscle tone, reflexes, proprioception, and bladder and bowel function. Complete ambulation was restored by 6 weeks. Timely advanced imaging, early surgical decompression, and structured physical rehabilitation were central to the favorable outcome.
Keywords: intervertebral disc, hemilaminectomy, French Bulldog, paraparesis, veterinary rehabilitation, hemivertebra, magnetic resonance imaging
Introducción
Dentro de la clasificación de hernias discales, la extrusión traumática de disco intervertebral ocurre tras un traumatismo violento; se produce una rotura repentina del anillo fibroso y subsecuente extrusión de núcleo pulposo en el canal vertebral, sin considerar el estado de degeneración del mismo.24
La enfermedad del disco intervertebral (EDIV) es la afección neurológica que se diagnostica con mayor frecuencia en perros y una causa habitual de mielopatía compresiva en la clínica de pequeñas especies.1,2
En las razas condrodistróficas, cuyos miembros son desproporcionadamente cortos y curvos, la EDIV tipo I o Hansen tipo I es particularmente común. La pérdida temprana de células notocordales productoras de proteoglicanos favorece la deshidratación, la calcificación y la fragilidad del núcleo pulposo. Cuando este material se extruye hacia el canal vertebral, la médula recibe a la vez compresión y contusión aguda.2,3
El bulldog francés (BF) tiene un perfil propio dentro de este grupo. A diferencia del dachshund, que suele citarse como la raza más afectada, el BF puede mostrar signos desde edades tempranas, con frecuencia entre 1 y 2 años. Además, presenta una mayor proporción de lesiones lumbares caudales (L3-L7) y, en los cuadros más graves, un riesgo elevado de mielomalacia hemorrágica progresiva en grados severos.4,5
A este panorama se suma la elevada frecuencia de malformaciones vertebrales congénitas, en especial de hemivértebras torácicas, descritas en 78 a 93% de los BF. El sitio de extrusión rara vez coincide con la vértebra malformada; aun así, la cifosis o la escoliosis asociadas pueden redistribuir las cargas sobre los discos vecinos y aumentar la tensión en segmentos lumbares más caudales.6-8
La resonancia magnética (RM) es el estudio de elección para confirmar el diagnóstico. No solo permite localizar y lateralizar el material extruido, sino también valorar su extensión y los cambios del parénquima medular, información difícil de obtener con la misma precisión mediante otros métodos de imagen.9-11,15
La hemilaminectomía está indicada cuando el déficit neurológico es moderado o grave, sobre todo si la paresia apareció de forma aguda y continúa progresando. En la práctica, la oportunidad de la descompresión y el inicio temprano de la fisioterapia pesan de forma considerable en la recuperación funcional.9-11
Este reporte describe el diagnóstico, el tratamiento quirúrgico y farmacológico, y la rehabilitación de un BF macho de 3 años con paraparesia no ambulatoria aguda causada por una extrusión traumática de L3-L4. La evolución fue favorable y culminó, 6 semanas después de la cirugía, con la recuperación completa de la función locomotora y sensitiva.
Reporte de caso
Reseña y motivo de consulta
- Paciente: canino macho entero, raza bulldog francés, 3 años de edad, de nombre “Paco”.
- Motivo de consulta: incapacidad para mover ambos miembros pélvicos.
- Anamnesis: los propietarios reportaron que el domingo 15 de febrero de 2026, por la tarde, el paciente se encontraba activo, jugando con la pelota con los propietarios, cuando lo escucharon llorar y exhibió comportamiento de dolor, ya que al caminar se mostraba lento y encorvado, por lo cual fue dejado en reposo. A la mañana siguiente, el paciente ya no presentaba movimiento en los miembros pélvicos, por lo que, para desplazarse, solo movía los miembros torácicos, mientras que los pélvicos solo los arrastraba. Esa mañana había orinado, pero no defecado, y no quiso comer.
Examen físico general y neurológico
Al examen físico general se detectó dolor moderado a nivel lumbar, lesión escrotal por fricción de carácter secundario, frecuencia cardiaca (FC) en 150 lpm y frecuencia respiratoria (FR) en 36 rpm. El paciente reaccionaba con agresividad ante la manipulación, conducta atribuible al dolor; el resto del examen no mostró alteraciones.
La valoración neurológica mostró paraparesia no ambulatoria, postura sentada y cifosis marcada de la columna. También se registró ausencia de tono muscular en los miembros torácicos y del reflejo extensor. Los reflejos patelares se conservaron, mientras que el reflejo panicular estaba ausente caudal a L4 y el de retirada se encontraba disminuido en ambos lados. La sensibilidad superficial y el reflejo anal estaban presentes y los pares craneales no mostraron alteraciones (cuadro 1).12
| Parámetro | Día 1 (ingreso) | Día 2 (reevaluación) |
| Estado mental | Alerta; agresivo durante la palpación | Alerta; agresivo durante la palpación |
| Marcha de miembros pélvicos | Ausente (paraparesia no ambulatoria) | Ausente (paraparesia no ambulatoria) |
| Reflejo rotuliano bilateral | Presente (+2) | Presente (+2) |
| Reflejo de retirada bilateral | Disminuido | Disminuido |
| Reflejo panicular | Presente desde L2 hacia craneal | Ausente |
| Sensibilidad superficial en miembros pélvicos | Presente | Conservada |
| Tono muscular en miembros pélvicos | Extensión hacia craneal (Schiff-Sherrington) | Disminuido |
Cuadro 1. Hallazgos del examen neurológico al ingreso y durante la reevaluación del segundo día de hospitalización.
Al día siguiente de la hospitalización, la reevaluación evidenció progresión del cuadro, con pérdida total del reflejo panicular y micción por rebosamiento, con vejiga de difícil vaciamiento, por lo que se colocó una sonda urinaria y se estimuló la zona perianal para lograr que defecara.
Diagnóstico por imagen
La biometría hemática, el uroanálisis y el perfil bioquímico sérico se encontraron dentro de parámetros normales. En las radiografías de columna, en cambio, se identificaron hemivértebras en T5 y T9 —factor predisponente consistente con la alta prevalencia reportada en la raza (fig. 1).6,7

Figura 1. Radiografía lateral de la columna torácica. En T5 y T9 se observan alteraciones morfológicas de los cuerpos vertebrales compatibles con hemivértebras. Los cambios desvían el eje torácico y corresponden a malformaciones vertebrales congénitas.
Un día después del ingreso, se realizó una RM de las regiones toracolumbar y lumbosacra. El protocolo incluyó secuencias ponderadas en T1, T2 y T1 poscontraste, con cortes sagitales, transversales y dorsales. En la región lumbar, los hallazgos confirmaron degeneración de todos los discos intervertebrales en diferentes grados y la compresión medular ventral secundaria a una extrusión del disco intervertebral (Hansen tipo I) entre L3-L4 lateralizada a la izquierda (figs. 2 a 4).13,14

Figura 2. Resonancia magnética de la columna torácica en plano dorsal, a nivel de T5. La línea punteada marca el nivel afectado, donde la asimetría del cuerpo vertebral es compatible con una hemivértebra congénita.

Figura 3. Resonancia magnética de la columna torácica en plano sagital. Las líneas punteadas señalan T5 y T9, cuyos cuerpos vertebrales presentan cambios compatibles con hemivértebras y modifican la alineación torácica adyacente.

Figura 4. Resonancia magnética de la región toracolumbar y lumbosacra en secuencias T2. A, Plano sagital: pérdida de señal del núcleo pulposo en Lg3-L4 y material hipointenso dentro del canal vertebral. B, Plano transversal: compresión medular lateralizada hacia la izquierda. C, Plano dorsal: extensión craneocaudal del material extruido. La flecha amarilla señala la extrusión traumática L3-L4.
Tratamiento médico inicial y manejo del dolor
Desde el ingreso, se administró solución de Hartmann por vía intravenosa. Para el control del dolor se utilizó una infusión continua de lidocaína a 30 μg/kg/min, precedida por un bolo de 2 mg/kg y ketamina a 0.5 mg/kg/h, con un bolo inicial de 0.1 mg/kg. El protocolo se completó con paracetamol intravenoso a 10 mg/kg cada 8 horas (cuadro 2).16,17
| Fármaco | Vía o modalidad | Indicación principal | Duración |
| Fluidoterapia IV | Infusión intravenosa continua | Mantenimiento hídrico | Durante la hospitalización |
| Lidocaína | Infusión continua IV | Analgesia sistémica y efecto antiinflamatorio | Periodo perioperatorio y posquirúrgico |
| Ketamina | Infusión continua IV | Antagonismo NMDA y control del dolor neuropático | Periodo perioperatorio y posquirúrgico |
| Buprenorfina | Intravenosa | Analgesia opioide | Durante la hospitalización |
| Paracetamol | Intravenosa | Analgesia coadyuvante | Durante la hospitalización |
| Pregabalina | Oral | Dolor neuropático posquirúrgico | 15 días |
| Metamizol sódico | Oral | Analgesia y efecto antipirético | 1 semana |
| Carprofeno | Oral | Analgesia y efecto antiinflamatorio | 1 semana |
| Probióticos | Oral | Manejo de la diarrea asociada | 1 mes |
Cuadro 2. Protocolo farmacológico perioperatorio y posquirúrgico.
Lidocaína en infusión continua aporta analgesia sistémica y un efecto antiinflamatorio mediado, entre otros mecanismos, por la reducción de interleucina 6 (IL-6). En perros sometidos a hemilaminectomía toracolumbar, estudios prospectivos han descrito menores puntajes de dolor durante el periodo posanestésico inmediato cuando se emplea por vía intravenosa.17
Ketamina, como antagonista del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA), previene el fenómeno de wind-up medular —hiperalgesia y alodinia secundarias al bombardeo sostenido de los nociceptores espinales—, siendo especialmente valiosa en el manejo del dolor neuropático asociado a la compresión medular aguda.18
Procedimiento quirúrgico
La progresión del déficit neurológico y los hallazgos de la RM justificaron una descompresión urgente. Se practicó una hemilaminectomía izquierda en L3-L4 y se retiró por completo el material discal del canal vertebral. Como medida complementaria, se fenestró el disco, con la intención de reducir el riesgo de una nueva extrusión en ese espacio. El abordaje unilateral resultó adecuado porque el material estaba claramente lateralizado hacia la izquierda.9,19,25
La hemilaminectomía es el procedimiento habitual para las extrusiones toracolumbares y lumbares. En perros que conservan la sensibilidad profunda, se han comunicado tasas de recuperación ambulatoria de 86 a 100%. El tiempo también importa: cuando la paresia no ambulatoria aparece de forma aguda, la descompresión se recomienda dentro de las primeras 24 a 48 horas.10,20
Manejo posquirúrgico inmediato
El paciente permaneció hospitalizado durante los 3 días posteriores a la cirugía. La rehabilitación comenzó al día siguiente con movilizaciones pasivas de los miembros pélvicos, masaje profundo de tejidos y estimulación neurosensorial.21,22
Al alta, el paciente ya presentaba cierto grado de tono muscular en ambos miembros pélvicos. Se prescribió el siguiente esquema farmacológico: pregabalina a 2 mg/kg/TID durante 15 días, metamizol sódico a 25 mg/kg/BID por 1 semana, carprofeno a 2 mg/kg/BID por 1 semana y probióticos durante 1 mes por desarrollo de diarrea leve asociada a la disminución de la motilidad intestinal secundaria al daño medular.
Seguimiento clínico y evolución neurológica
Los controles clínicos se realizaron a la semana, a los 15 días y a las 4 semanas posquirúrgicas. Durante ese periodo se mantuvieron dos sesiones semanales de fisioterapia. La sonda urinaria se retiró al décimo día, cuando el paciente volvió a orinar voluntariamente.
A los 3 días de la cirugía, el paciente ya presentaba tono muscular suficiente para mantenerse de pie por sí solo durante pocos minutos (menos de 2) y a la semana ya se mantenía de pie por más de 10 minutos, con propiocepción retardada bilateral, reflejos patelares normales y recuperación del reflejo panicular (cuadro 3).
| Parámetro | Alta (día 3) | 1 semana | 15 días | 6 semanas |
| Tono de miembros pélvicos | Recuperación bilateral leve | Mantiene la posición de pie | Presente | Normal |
| Deambulación | Ausente | Ausente; se sostiene de pie | Atáxica | Completa; corre |
| Propiocepción | Ausente o no evaluada | Retardada bilateral | En recuperación | Normal |
| Reflejo panicular | Ausente | Presente caudal a L4 | Presente en toda su extensión | Normal |
| Micción | Mediante sonda urinaria | Mediante sonda urinaria | Espontánea; sonda retirada al día 10 | Normal |
| Defecación | No documentada | Sin alteraciones | Voluntaria y normal | Normal |
Cuadro 3. Evolución neurológica después de la cirugía.
A los 15 días, el paciente presentaba evolución a la marcha, ya que presentaba ataxia propioceptiva, reflejos patelares normales, la propiocepción se mantenía retardada y defecaba por voluntad propia. La ataxia es esperada como consecuencia del proceso de remielinización y reorganización axonal, que puede extenderse de semanas a meses tras la descompresión.11,22
A las 6 semanas (última revisión), el paciente había recuperado por completo la movilidad de las extremidades posteriores, con la recuperación de los reflejos y de la propiocepción. En la marcha, el paciente tenía la capacidad de correr y el propietario comentaba que ya se sostenía en sus extremidades posteriores (se le indicó que aún tenía que evitar que salte y que se sostenga con sus miembros pélvicos durante 1 mes más). Este desenlace es consistente con los reportes de recuperación funcional completa en perros condrodistróficos paraparéticos con sensibilidad superficial conservada, tratados quirúrgicamente de forma oportuna y sometidos a rehabilitación física estructurada.7,10,11
Discusión
El presente caso ilustra el perfil clínico típico de la EDIV lumbar aguda en bulldogs franceses: macho joven (3 años), con evolución hiperaguda de paraparesia ambulatoria que progresó a paraparesia no ambulatoria en menos de 24 horas. La predilección por machos jóvenes en esta raza ha sido documentada, con una probabilidad significativamente mayor de afectación en comparación con otras razas condrodistróficas.4,5
La extrusión se localizó en L3-L4, un sitio acorde con el patrón del BF, cuyas lesiones se concentran con mayor frecuencia en los segmentos lumbares caudales (L3-L7). En el dachshund, por el contrario, predominan entre T11 y L3. Las malformaciones torácicas podrían explicar, al menos en parte, esta diferencia al redistribuir fuerzas hacia zonas más caudales de la columna.4,6,8
Las hemivértebras torácicas fueron un hallazgo incidental y no coincidieron con el nivel de la extrusión. Esto es coherente con la literatura: en el BF; las malformaciones rara vez se ubican en el mismo espacio que la hernia, pero sí pueden modificar la biomecánica y aumentar la carga sobre niveles vecinos. Por ello resulta razonable mantener una vigilancia prolongada y explicar al propietario que existe riesgo de recurrencia.7,8,25
El control del dolor se planteó desde un enfoque multimodal, con infusión continua de lidocaína y ketamina, buprenorfina y paracetamol IV. Esta combinación permite actuar sobre distintas vías nociceptivas y mantener concentraciones plasmáticas más estables que la administración intermitente en bolos, con un menor requerimiento total de fármacos.16-18
Pregabalina prescrita al alta se une a la subunidad alfa-2-delta de los canales de calcio dependientes de voltaje y reduce la liberación de neurotransmisores excitadores. En este caso se empleó como parte del manejo del dolor neuropático central y periférico durante la recuperación posquirúrgica.
La fisioterapia se inició al día siguiente de la cirugía. Ese comienzo temprano buscó limitar la atrofia por desuso, recuperar la carga de peso y estimular la plasticidad neuronal. Los protocolos intensivos de neurorrehabilitación en perros con EDIV tipo I sometidos a hemilaminectomía han alcanzado tasas de recuperación ambulatoria de hasta el 100% cuando la sensibilidad se mantiene. Con todo, el resultado no depende de una sola maniobra, sino de la continuidad de los ejercicios y de su ajuste conforme cambia el examen neurológico.11,21,22
La recuperación completa tomó 6 semanas, determinada por la combinación de varios factores: (1) la sensibilidad superficial se mantuvo desde el ingreso; (2) la cirugía se realizó dentro de las primeras 48 horas; (3) el dolor se trató con un esquema analgésico/anestésico multimodal; y (4) la rehabilitación comenzó en el periodo posquirúrgico inmediato. Lo relevante es que estos factores actuaron de manera conjunta, no como intervenciones aisladas.10,11,20
Conclusiones
La extrusión traumática aguda de un disco lumbar en el bulldog francés debe considerarse una urgencia neurológica. En Paco, las radiografías permitieron determinar hemivértebras, la RM permitió localizar la lesión, la hemilaminectomía se realizó de forma temprana y la rehabilitación acompañó la recuperación desde el primer día posquirúrgico. La combinación con analgesia multimodal permitió un retorno completo a la marcha, pese a la gravedad inicial de la paraparesia no ambulatoria.
Las hemivértebras torácicas no explicaron por sí solas la lesión L3-L4, pero sí justifican considerar la columna como un conjunto y no centrarse únicamente en el segmento afectado. En una raza con predisposición genética y biomecánica a la enfermedad discal multinivel, el seguimiento y la orientación al propietario forman parte del tratamiento a largo plazo.
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