Saculitis aérea en pez dorado Carassius auratus.

Saculitis aérea en pez dorado Carassius auratus

Ricardo Texis Guerrero

Médico Veterinario Zootecnista

Exotic Pet Clinical Center, Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, México

Resumen

Los trastornos derivados de problemas de flotabilidad en la medicina aplicada a peces representan una de las principales causas de consulta veterinaria. En particular, los goldfish o peces dorados constituyen un porcentaje importante de los casos de esta enfermedad, debido a deficiencias en el enriquecimiento, incompatibilidades entre especies, malnutrición y enfermedades infecciosas en el acuario. Los signos varían desde el nado errático hasta la presencia en la superficie de forma lateralizada o, en su defecto, en el fondo del acuario, con problemas de locomoción. Estos ejemplares disminuyen su alimentación y presentan estreñimiento, dificultad para nadar y dificultad respiratoria. El método de diagnóstico no invasivo más utilizado es la toma de placas radiográficas donde se observan los cambios derivados del problema en cuestión (desde desplazamiento visceral hasta presencia de gas o líquido y, en casos más avanzados, estallamiento de la vejiga natatoria).

Palabras clave: pez dorado, vejiga natatoria, trastornos de flotabilidad, saculitis aérea, radiografía diagnóstica

Abstract

Buoyancy-related disorders in fish are among the primary reasons for veterinary consultations. Goldfish, in particular, account for a significant percentage of these cases due to factors such as inadequate environmental enrichment, species incompatibilities, malnutrition, and infectious diseases within the aquarium. Symptoms of these disorders can range from erratic swimming to remaining at the water’s surface or, conversely, staying at the bottom of the aquarium, often accompanied by locomotion difficulties. Affected goldfish may also reduce their food intake, experience constipation, struggle to swim, and have respiratory issues. The most commonly utilized non-invasive diagnostic method is radiography, which allows veterinarians to observe various changes related to the problem, including visceral displacement, the presence of gas or fluid, and, in more severe cases, bursting of the swim bladder.

Keywords: goldfish, swim bladder, buoyancy disorders, aerial sacculitis, diagnostic radiography

Introducción

La inflamación de la vejiga natatoria es uno de los principales problemas por los que un pez acude a la consulta veterinaria. Esta afección es multicausal. Los peces afectados presentan nado errático y, a menudo, se encuentran en el fondo del tanque o flotando de forma irregular en la superficie.1

La vejiga natatoria es un órgano hidrostático interno en forma de bolsa, en el que se acumula gas. Evolucionó a partir de un pulmón primitivo y aún conserva cierta función respiratoria, aunque su mayor función es regular la flotabilidad del pez, permitiendo el desplazamiento a través de la columna de agua o que se mantenga estático sin esfuerzo metabólico muscular.2

Dependiendo de dónde se encuentre su conexión, los peces se clasifican en fisóstomos o fisoclistos; en la vejiga de los fisóstomos existe una conexión directa con el esófago, denominada conducto neumático. Casi todos los peces óseos son fisóstomos. Por su parte, en los fisoclistos no existe un conducto verdadero entre la vejiga y el esófago, por lo que es necesario que exista una glándula/red gaseosa desarrollada y una zona de reabsorción para llenar y vaciar la vejiga.2

La domesticación de los peces dorados data de hace más de mil años. Actualmente presentan alrededor de 125 variedades,3 si bien la crianza basada en las mutaciones por características fenotípicas altera la anatomía de los ejemplares, haciendo a estos peces más susceptibles a problemas relacionados con la vejiga natatoria.4

Causas de la saculitis y su patogenia

Al tener en cuenta que la vejiga natatoria funciona como una cámara de gas que se encuentra longitudinalmente en el abdomen cerca de la línea media y que a su vez puede tener conexión con el sistema digestivo o circulatorio dependiendo la especie,4 se genera una mayor cantidad de causas que puedan provocar su inflamación.1 Frecuentemente, las causas principales son las infecciones bacterianas, el estreñimiento, la mala calidad del agua y los cambios bruscos de temperatura.5,6

Cuando no se tienen las condiciones adecuadas para el mantenimiento de los peces en un acuario, una respuesta del cuerpo es la inmunosupresión por estrés. Ante la presencia de bacterias comensales oportunistas y un ejemplar en condiciones no favorables, con temperaturas altas y mala calidad del agua, es común que ocurran infecciones bacterianas secundarias que, de forma ascendente o descendente, pueden culminar en una saculitis bacteriana.1,6

Asimismo, cuando los parámetros fisicoquímicos no son adecuados y se elevan los valores de cuerpos nitrogenados (nitratos, nitritos, amonio), además de poner en riesgo la vida, repercuten en la flotabilidad al dañar el sistema hidrostático de los peces. Esto también ocurre cuando se altera la dureza del agua y cambia la presencia de ciertos minerales; existe un cambio a nivel metabólico que provoca un aumento y distensión de la vejiga natatoria.1,5,6

En ocasiones, cuando los ejemplares no tienen la convivencia adecuada o no son especies que puedan convivir en conjunto, las agresiones culminan en traumatismos que provocan una inflamación en la vejiga natatoria o su estallamiento por los traumatismos infligidos.6

La alimentación también tiene un papel importante debido a que un exceso o una dieta que no sea la indicada para la especie puede desencadenar un estreñimiento que a su vez inflama el conducto existente en conexión con el sistema digestivo.1,5

Independientemente de la causa, todo culmina en una inflamación del tejido de la vejiga natatoria: cambia la presencia de gas y aumenta la presión, lo que desplaza los órganos internos, afecta la locomoción e incluso la respiración, al no poder mantener el equilibrio metabólico. Además, ocurren hiporexia, nado errático y, en algunas ocasiones, cuando ocurre un estallamiento y hay presencia de bacterias, se produce una celomitis que culmina en la muerte del ejemplar.1,6

Métodos de diagnóstico

Al ser una patología de un curso agudo o subclínico, se tiene que recopilar la historia clínica del pez de la manera más certera, con hincapié en la alimentación, el ambiente, la convivencia con otros ejemplares y los valores fisicoquímicos del agua.1,6

El encaminamiento del diagnóstico a una saculitis incluye la toma de placas radiográficas de forma lateralizada en izquierda y derecha, y en derecha e izquierda, para valorar el posicionamiento de la vejiga. Si existe presencia de líquido en la cavidad celómica, debe corroborarse la integridad del órgano y el desplazamiento de las vísceras dentro de la cavidad.1,6

Tratamiento.

El tratamiento convencional consiste en eliminar el exceso de aire dentro de la vejiga natatoria, controlar la inflamación a través de opioides o de agentes no esteroideos y tratar la infección subclínica si llegara a presentarse, con antibiograma previo.1,6

De la misma forma, el monitoreo constante de los valores adecuados para la especie es vital para la recuperación del ejemplar. Esto se debe realizar periódicamente al menos una vez por semana, con énfasis en la saturación de oxígeno, así como en la presencia de minerales y de cuerpos nitrogenados.1

Al existir un daño que no permita al ejemplar regresar a tener un nado correspondiente, se puede hacer fisioterapia ajustando flotadores de forma lateral a la línea media que ayuden al movimiento, además de alimentación asistida o de distinta forma (como alimento suspendido que no se precipite con facilidad).1,6

Presentación del caso

El día 22/10/2025 acude a consulta un goldfish, aparentemente macho, de 3 años de edad, con nado errático, aumento de volumen en el lado derecho e hiporexia. Se realiza examen físico general, en el que se observa aumento de tamaño, algesia a la palpación, dolor en la cavidad caudoventral y exoftalmia bilateral.

Se pide una muestra de agua con los siguientes valores por kit; dureza: 210 ppm; pH: 7.3; nitratos: 32 ppm; nitritos: 0 ppm; amoníaco: 0 ppm.

Al indagar en la historia clínica, se comenta que se introdujeron dos tiburones plata (Balantiocheilus melanopterus), que no son compatibles con los goldfish; se monitoreó a través del tutor y la agresividad de esta especie culminó en golpes del ejemplar, ya que se observó con mayor detalle un hematoma en el lado donde se observó el abultamiento.

Diagnóstico radiológico

Se tomaron dos placas laterolaterales izquierda (fig. 1) y derecha (fig. 2), en las que se observó el aumento de la vejiga natatoria con desplazamiento visceral.

Figura 1. Placa laterolateral izquierda. Se observa un aumento del tamaño de la vejiga natatoria con desplazamiento visceral. Fuente: Radiología Móvil Digital ADZA. Gustavo A. Madero, CDMX.

Figura 2. Placa laterolateral derecha. Se observa un aumento del tamaño de la vejiga natatoria con desplazamiento visceral. Fuente: Radiología Móvil Digital ADZA. Gustavo A. Madero, CDMX.

Posología y resolución del caso

Al observar la distensión de la vejiga y el dolor, se manejó con doble esquema analgésico: se administró ketoprofeno 2 mg/kg IM SID7 y tramadol 2 mg/kg VO SID8, por 7 días, junto con baños con sulfatiazol 20 L preventivos por posible infección subclínica.

Se pidió retirar los ejemplares no compatibles para evitar reincidencias de ataques contra el caso, con un alta total a los 25 días.

Conclusiones y resultados

Al establecer una historia clínica adecuada, durante la consulta se pudo abordar de manera más eficaz la problemática del ejemplar en cuestión, dado que los peces no presentan signos hasta que ya existe una patología con signos evidentes.

Es importante recalcar la compatibilidad de especies en la consulta en animales de acuario, ya que la agresividad, la depredación y el hostigamiento ponen en peligro la integridad de los ejemplares, desencadenando problemas de estrés, metabólicos, de alimentación y físicos.

En los casos de saculitis por traumatismo, el manejo del dolor es primordial. El uso de un doble esquema analgésico, en este caso, un AINE y un opioide, mantiene el signo de dolor imperceptible; asimismo, el aislamiento y la conservación de parámetros ideales para la especie auxiliaron en la recuperación total.

Referencias

  1. Wildgoose W. Buoyancy disorders of ornamental fish: a review of cases seen in veterinary practice. Fish Veterinary Journal 2007;(9) 22-37.
  2. University of Tennessee, Knoxville. WFS 550 Fish Physiology: gas bladder function. Knoxville (TN): University of Tennessee. Disponible en: web.utk.edu/~rstrange/wfs550/html-con-pages/n-gas-blad-func.html 
  3. Vajargah Forouhar M. An overview of Goldfish and its types. JOJ Wild Biodivers 2021;(1)4.
  4. Ota KG, Abe G. Goldfish morphology as a model for evolutionary development biology. Rev Dev Biol. 2016 May-Jun;(3):272-95.
  5. Heard D, Fleming G, Lock B, Jacobson E, Saurios. En: Meredith A, Redrobe S (eds). Manual of Exotic Pets, Fourth Edition, Gloucester Inglaterra: British Small Animal Veterinary Association (BSAVA);2012:382-400.
  6. Godoy M. Inflamación de la vejiga natatoria debido a infección por Piscirickettsia salmonis I: patología macroscópica. 2013 Apr 7. Disponible en: https://marcosgodoy.com/inflamacion-de-la-vejiga-natatoria-debido-a-infeccion-por-piscirickettsia-salmonis-i-patologia-macroscopica/
  7. Carpenter JW. Reptiles. En: Marion CJ, Carpenter JW (eds.). Exotic Animal Formulary. St Louis, Missouri: Elsevier;2018:41-90.
  8. Pretty B, Francis-Floyd R, Yanonag R. Management of Aquarium Fish. Merck Manual, Veterinary Manual. 2024. Disponible en: https://www.merckvetmanual.com/exotic-and-laboratory-animals/aquarium-fish/management-of-aquarium-fish
Leave a reply